La Dermis

Esta capa es entre 20 y 30 veces más gruesa que la epidermis y está formada por tejido fibro-elástico, con abundantes vasos sanguíneos y linfáticos que la irrigan y nervios que la inervan. Representa la segunda línea de defensa contra los traumatismos.

Otra de sus funciones es la de nutrir a la epidermis, ya que ésta carece de capilares sanguíneos por lo que depende de la irrigación sanguínea de la dermis.

Tiene también la función sensitiva, ya que en esta capa se encuentran las células y estructuras nerviosas encargadas de sentir: presión, calor, frio, suavidad, dolor, cosquillas…

Piel

Entre todas las fibras que componen la dermis, destacan las fibras de colágeno y elastina, tan necesarias para mantener la firmeza, elasticidad, la tonicidad de la piel… Si estas fibras se vuelven flácidas el resultado visible es idéntico.

De ahí la importancia, de mantener en buen estado el colágeno de nuestra dermis natural,
aportándole el agua y  nutrientes necesarios que evitan su degradación.

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